Análisis antes de programar
Primero entendemos tu proceso real, con sus excepciones. La mayoría de los proyectos que fracasan lo hacen acá, no en el código.
Software a Medida
Tu negocio tiene una forma de trabajar que funciona. El software debería adaptarse a ella, no obligarte a cambiarla porque así viene el programa.
Los programas que se compran hechos vienen con la forma de trabajar de otra empresa adentro. Terminas pagando una licencia mensual por veinte funciones que no usas, peleando con las tres que sí necesitas y llevando media operación en hojas de cálculo aparte, porque el sistema no contempla tu caso.
Un desarrollo a medida invierte esa relación: se construye alrededor de cómo trabajas hoy y de cómo vas a trabajar cuando seas el doble de grande. Sin licencias por usuario, sin funciones de relleno, sin depender de que un proveedor decida seguir manteniendo el producto.
Primero entendemos tu proceso real, con sus excepciones. La mayoría de los proyectos que fracasan lo hacen acá, no en el código.
Ves algo funcionando en semanas, no en meses. Cada fase se prueba con tu gente antes de seguir con la siguiente.
Al terminar te entregamos el código y los accesos. No quedas atado a nosotros para poder seguir.
Facturación, WhatsApp, hojas de cálculo, otros sistemas. Si tiene forma de conectarse, lo conectamos.
La arquitectura contempla más usuarios, más datos y más funciones sin tener que rehacer todo en dos años.
Tu equipo recibe el sistema explicado, no un manual de 200 páginas que nadie lee.
Un sistema a medida suele tomar entre 6 y 16 semanas según su alcance. Estas son las etapas.
Conversamos con quien usa el proceso todos los días, no solo con quien lo dirige. Ahí aparecen los detalles que definen el proyecto.
Qué se construye, en qué orden, con qué fechas y a qué precio. Por escrito, antes de empezar.
Definimos pantallas, datos y flujos. Lo validas antes de que se escriba una línea de código.
Cada fase termina en algo que puedes usar y probar. No hay meses de silencio.
Los que van a usarlo lo prueban antes de la puesta en marcha. Ahí se corrige lo que en el papel se veía bien.
Migración de datos, capacitación y un período de soporte incluido para los ajustes de las primeras semanas.
El software a medida no es para todos. Estas son las señales de que ya te conviene.
Varias hojas que solo entiende una persona, que se rompen al compartirlas y que nadie sabe cuál es la versión buena.
Un sistema mensual por usuario donde aprovechas el 20% de las funciones y peleas con el resto.
Copiar datos de un lado a otro, armar el mismo reporte cada semana, pasar pedidos de WhatsApp a una planilla.
Un dato mal cargado se convierte en un pedido mal enviado o una factura mal hecha.
Para saber cómo va el negocio hay que pedirle un archivo a tres personas distintas.
Lo que hoy resuelves con esfuerzo, al doble de volumen deja de ser sostenible.
Depende del alcance: cuántos procesos cubre, cuántos tipos de usuario tiene, si necesita conectarse con otros sistemas y si hay que migrar datos existentes.
Trabajamos por fases justamente para que no tengas que apostar todo el presupuesto de una vez. Nos cuentas tu proceso y en menos de 24 horas tienes una propuesta con alcance, fechas y precio.
Pedir mi cotizaciónSi existe un programa que hace exactamente lo que necesitas y su precio es razonable, te vamos a decir que lo compres. El desarrollo a medida se justifica cuando el programa hecho te obliga a cambiar tu forma de trabajar, cuando pagas por funciones que no usas o cuando tu proceso es justamente lo que te diferencia de la competencia.
Entre 6 y 16 semanas según el alcance. Trabajamos por fases: la primera versión útil suele estar en tus manos mucho antes de esa fecha final, y a partir de ahí se agregan funciones sobre algo que ya funciona.
Sí. Al cerrar el proyecto te entregamos el código, la base de datos y todos los accesos. Puedes seguir con nosotros o con quien quieras: eso lo decides tú, no el proveedor.
En general sí. Facturación electrónica, WhatsApp, hojas de cálculo, sistemas contables o cualquier servicio que tenga una API. En el diagnóstico revisamos qué se puede conectar y qué no, y te lo decimos antes de cotizar.
El sistema se construye pensando en eso: más usuarios, más datos y funciones nuevas sin rehacer lo anterior. Es la diferencia entre un desarrollo hecho para durar y uno hecho para salir del paso.
Todos los proyectos incluyen un período de soporte para ajustes y correcciones. Si además quieres mantenimiento a largo plazo, armamos un plan mensual del tamaño que necesites.
Media hora de charla alcanza para saber si un desarrollo a medida te conviene. Si no te conviene, te lo decimos.